Me ardes con dolor humano
La impotencia me ahoga
El corazón volcado e indignado tiembla
ante ese mordisco arrasador
Te veo venir como ballena enferma
sin poder detenerte
Te veo llegar
chocando
envolviendo
transformando todo a tu paso
en ese tropel salvaje
Miro y me atragantas
como espina en la garganta
El grito de ayuda queda congelado
¡Grito desesperado!
¡Grito reclamante!
¡Grito suplicando! ¿Porqué?…
El instrumento rompe su cuerda
se desata la sinfonía del desastre
Me sobrepasas las fuerzas
con abrazo de muerte cubrís
desde Hokkaido hasta Kagoshima
y de Okinawa hasta Ishikawa
Pareciera que todo lo tenes calculado
Tenes hambre de tierra y sed de humanos
Me eres tan intenso
Me rugís con la opulencia de tu ola de muerte
Me explotas entre las manos como un rojo sol colapsado
en miles de latidos
Me inundas como mancha que todo lo borra
Hijo/Esposa/Madre… No hay tiempo para despedidas
¡Un abrazo fuerte
No llores mi vida pasará luego!..
Juntos por siempre
¡Abuelos!
¡Ancestros vamos a su encuentro!
¡Al encuentro de todos…!
Soy en segundos parte de todo entre el todo conjugado
El cielo asombrado llora
El mar nos sobrevuela
Dios arrancame los lagrimales
Recibe de rodillas el dolor que me invade
No soporto la fidelidad de mi perro al seguirme hasta la muerte…
Venimos del agua
a ella volvemos
El planeta nos reclama
como su trofeo de esperanza
Son vidas con sueños
y humanos con fe
que ahora destellan en el cielo.
Gracias a la colaboración de: Gilles (traducción al frances) Carlos G.Guzman (traducción al ingles) Andres Franco (traducción al sueco) a Laura por su especial ayuda. A Ornella y familia Rottigni (por hacer la traducción al italiano). Y al pueblo japones extenderles desde El Salvador nuestra más profunda condolencia y respeto a los dolientes en memoria de las victimas.
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